Sobre mí

Carlos Simón MD, PhD

Carlos Simón

Nacido en Buñol, un pequeño pueblo español. Huérfano de padre, fue su madre quien le inculcó los cuatro valores más importantes que han regido su vida: esfuerzo, honradez, fuerza de voluntad y servicio a los demás.

Desde su infancia su vocación fue ser médico. Siempre ha creído que la capacidad de curar para evitar el sufrimiento humano era lo máximo a lo que podía aspirar una persona. Poder adquirir los conocimientos y experiencias para llegar a conseguirlo de forma profesional y efectiva fue su objetivo vital.

Simultaneó sus estudios universitarios con el trabajo de pintor durante las vacaciones de verano para poder financiarlos.

Fue admitido en la Facultad de Medicina de Valencia en 1979, en la primera promoción con numerus clausus, con una nota media superior a 9. Su sueño empezaba a tomar forma.

 

«La capacidad de curar para evitar el sufrimiento humano es lo máximo a lo que se puede aspirar»

Siendo alumno de Cuarto de Medicina, en plenas prácticas de Obstetricia y Ginecología, el catedrático de la asignatura, D. Fernando Bonilla se acercó a él y le dijo: “venga conmigo que usted va a atender hoy un parto”. Por supuesto su actuación fue irrelevante en el parto, no hizo más que sudar, pero todavía guarda el gorro y la mascarilla de aquel día que, sin duda, jamás olvidó.

Realizó su residencia para aprender la especialidad de Obstetricia y Ginecología en el Hospital Clínico Universitario de Valencia. Allí conoció a su profesor y amigo Antonio Pellicer, al que debe su vocación investigadora. Él le introdujo la semilla de la duda ante todo lo que creemos que hacemos bien de forma rutinaria solo porque siempre se ha hecho así.

«Es nuestra obligación esforzarnos para seguir aprendiendo e innovando cada día.»

En 1991, se trasladó a la Universidad de Stanford en California, donde estuvo 3 años becado por el gobierno español para aprender investigación básica. Aquella experiencia cambió su vida para siempre y le convirtió en el médico-investigador que es. Los problemas de sus pacientes inspiran sus investigaciones y éstas sirven para mejorar los diagnósticos y tratamientos de las pacientes.

Como Catedrático de Obstetricia y Ginecología de la Facultad de Medicina de Valencia, ha tratado de educar a las nuevas generaciones de médicos, haciéndoles ver que el trabajo de los médicos no acaba tras la consulta, sino que comienza. “Es nuestra obligación esforzarnos para seguir aprendiendo e innovando cada día”.

Su trayectoria científica se basa en plantearse cuestiones clínicamente relevantes no resueltas para tratar de solucionarlas utilizando las nuevas tecnologías existentes.

 

Carlos Simón y Diana Valbuena

Su gran reto ha sido investigar cómo el embrión humano implanta en el endometrio de la madre para que el embarazo pueda comenzar. Para ello, ha tenido que entrenarse no solo en medicina, sino en lo más básico de la biología, bioquímica y genética.

Su mujer, Diana Valbuena le ha acompañado, ayudado y ha crecido profesionalmente con él durante los últimos 21 años de su vida. Sus cuatro hijos son su orgullo y su fuerza.

Correr todos los domingos con su vecino y sus hijos, participar en carreras populares y algún que otro maratón es la forma que tiene de liberarse, recargar sus energías y trabajar su determinación.

Cree firmemente en la libertad personal, la responsabilidad, el respeto a los demás y en ayudar a sus semejantes como la mejor manera de ayudarse a sí mismo, “cuanto más doy mas tengo”.

Es el vivo ejemplo del principio: “Querer es poder”. Se siente muy orgulloso de su procedencia, de sus orígenes humildes y ha disfrutado en cada paso del viaje de su vida.

 

Hoy, después de 30 años de profesión, asegura que su trabajo es infinitamente mejor de lo que jamás hubiera soñado.